Mar de Las Pampas

Sin dudas uno de los balnearios más bonitos de la costa atlántica argentina, y de mayor crecimiento en los últimos años, defiende con orgullo la identidad que sus habitantes y fuerzas vivas han elegido para definirlo: Vivir sin prisa.

Playa, médanos y bosque aportados por la naturaleza y el esfuerzo de sus pioneros, sumados a una aldea que ha sabido crecer y ofrecer servicios de alta calidad sin corromper la esencia del lugar, forman un combo que le garantiza un éxito turístico duradero.

Si es verdad que somos las decisiones que tomamos, buena parte del ser de Mar de las Pampas se remonta al año 1971. Si bien los terrenos fueron adquiridos por Manuel Rico, Antonio Vazquez y Jacobo Zaltman a fines de los años 50, y los trabajos de fijación de médanos y forestación comenzaron inmediatamente, fue en ese año cuando la tosudez de estos emprendedores logró forzar la burocracia y conseguir que el loteo del lugar, inicialmente concebido con cuadrículas o “en damero”, fuera modificado por un trazado de calles serpenteantes, que seguian la línea de los médanos existentes, lo que dió a Mar de las Pampas una identidad especial.

Desde ese día, el placer de “perderse” caminando entre las calles del lugar es uno de sus atractivos más diferenciales.

Mar Azul

“Como era Gesell en los ´70”, es uno de los modos más repetidos en los que se escucha hablar de Mar Azul. Y aunque en esa década muchos de nosotros gateábamos o algunos directamente no habían nacido, suscribimos a la frase con pasión.

Es que Mar Azul es la más romántica, la más hippie, la más joven (aunque es la más antigua), la más cultural de las localidades del sur de Villa Gesell. Músicos, artesanos, artistas plásticos; en cada cuadra encontramos alguna casita que nos invita a conocer una propuesta diferente.

Playas anchísimas, añosos bosques y una muy diversa oferta de alojamiento hacen de Mar Azul un anfitrión genial.

Sin dudas, sus fundadores Ricardo Astengo Morando padre e hijo pueden mirar desde arriba orgullosos y pensar con satisfacción: “Misión cumplida”

Las Gaviotas

Sin historias épicas, sin fundadores, sin pasado pero con beneficios muy concretos con los que seducir al turista, Las Gaviotas ha virtualmente brotado de la arena en los últimos 10 años, y sigue en constante crecimiento.

Es poseedor de dos beneficios concretos: acceso franco a la playa por un lado, que le permite tener una cantidad importante de complejos con vista al mar y salida directa a la arena, y muchos de los Complejos más modernos de la zona por el otro, con importante nivel de amenities y servicios para el turista durante todo el año.

Sin dudas, ya es una localidad con identidad propia.

Colonia Marina

Todo por crecer. En eso se resume el presente de esta nueva localidad, que fue recientemente zonificada para planificar un desarrollo prolijo y atractivo.

Concretamente, es la franja de tierra que se encuentra entre el extremo Sur de Villa Gesell y el ingreso a Mar de las Pampas.

Paradójicamente, sin tener todavía el desarrollo de sus localidades vecinas cuenta con algunas de las mejores propuestas de alojamiento de la zona. Complejos sobre la playa, algunos de ellos con niveles de amenities internacional, comparten esta franja costera de     km. con algunos de los más antiguos campings de Villa Gesell, donde se recluye la bohemia que tanta historia generó en la zona.

Sin dudas, una zona con un futuro muy prometedor por delante pero con un presente para no dejar de lado.